Una parte de los propietarios retorna al alquiler tradicional ante la falta de ingresos provocada por la caída de visitantes
El nivel de ocupación este verano supera el 70%

El número de viviendas vacacionales ha caído un 20% debido al cero turístico y la consecuente paralización total de la actividad como consecuencia de la pandemia provocada por el coronavirus. Esta es la estimación realizada por la Asociación Canaria del Alquiler Vacacional (Ascav), que apunta que muchos propietarios que alquilaban sus pisos por cortas temporadas han tenido que pasarse al alquiler tradicional debido a la falta de ingresos.
Según el estudio sobre alquiler vacacional en Canarias de 2019, realizado por el Gobierno regional, a finales del año pasado las viviendas vacacionales representaba el 39% del total de Canarias. Ahora, con la reducción del 20% detectada por Ascav, Tenerife se habría quedado con unas 12.150 viviendas vacacionales, por lo que la oferta se situaría a niveles inferiores a los de 2017.